Verano azul: caballa en piriñaca y guiso de melva con fideos, azafrán y hierbabuena.

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En casa, el verano llega cargadito de pescado azul. Es el momento de olvidar los escabeches de invierno para lanzarse al pescado fresco: sardinas , bonito, caballa, melva, salmón, boquerones.… No hay semana que mi cocina  no sea un festival de Omega 3 porque, simplemente, en verano el pescado azul  está más bueno, más  jugoso, más barato, más en su punto.

Puesto que hay miles de blogs nutricionales que os enseñarán sus bondades, yo sólo quiero apuntaros hoy dos recetas familiares- gaditanas- que son un clásico de mi cocina estival para que os animéis a degustar las variedades más sabrosas de este  ”verano azul”.

Caballa en piriñaca

Ingredientes para 2 personas

Dos caballas limpias de espina central

Un tomate grande y maduro o tomatitos cherry

Un pimiento verde

Medio pimiento rojo

Una cebolleta tierna

Aceite de oliva

Vinagre de jerez

Sal y orégano ( opcional)

Preparación: corta todas las hortalizas en brunoise ( bien pequeñitas), aliña con el aderezo y coloca sobre él las caballas que habrás hecho a la brasa o plancha. Las puedes comer frías o templadas, de un día para otro y siempre están deliciosas.

Guiso de melva con fideos, azfrán y hierbabuena. 

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La melva es un pescado muy popular en las costas gaditanas que suele comerse en invierno en una famosa conserva de melva canutera en aceite de oliva. Preparada con fideos  resulta un plato completo de lo más saludable, muy fácil de hacer y muy gustosa. Es una receta que recuerda a los platos gitanos de caballa con fideos,  las cazuelas de sardinas con fideos malagueñas y las caballas que se guisan en el Puerto de Santa María.

Puesto que, en definitiva, no hay nada nuevo bajo el sol, mi receta no es de lo más novedosa ni pretende serlo, sino fácil de preparar, barata, sana y en la línea de una cocina ancestral, estigmatizada por la pobreza de la que surgió,  que se pierde poco a poco por la desidia de todos los que amamos la cocina.

He  aquí, pues, un homenaje a las mujeres que guisaron este plato en tiempos peores  y mi versión de  uno de los más  tradicionales platos de la gastronomía gaditana:

Ingredientes  para 4 personas:

Una melva de unos 500  gr.

Un paquete de fideo medio de unos 250 gr.

Una cebolla

Dos dientes de ajo

Medio pimiento rojo

un pimiento verde

Un tomate grande y maduro

Un par de hojas de laurel

Un poco de azafrán

Un chorrito de vino de Jerez

Una ramita de hierbabuena

Aceite de oliva

Preparación:

Limpiar la melva y dejarla desangrar en agua y hielo un par de horas. Secar, salar y reservar.

Preparar un sofrito clásico de ajo, cebolla, pimientos y tomate ( poco). Cuando esté hecho, añadir el laurel, el azafrán y la hierbabuena más el vasito de fino. Dar un hervor de 5 minutos y rehogar los fideos en este sofrito. Añadir el agua necesaria o el caldo de pescado para que cuezan. Cuando falten tres minutos aproximadamente para terminar la cocción, se añade la melva. Cuando pase este tiempo, tapar la cazuela y dejar reposar tres minutos más para que acabe de hacerse. Dejad la melva  suave, nunca muy hecha, de lo contrario  se secará y perderá sabor.

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Comer en el Festival de Cap Roig: sólo para sus oídos…o no.

Tiene el Empordà ese aire de belleza arañada, arisca, que tanto gusta a los amantes del mar en furia. Es, en verdad, este pueblo al que no visito desde hace 20 años, raro como la cabeza de un Cap Roig. Se jacta de haber inventado la nostalgia musical de las habaneras, hace hogueras bebibles con ron y frutas al borde del mar y tiene unos bichos marinos que luego se come en cazuela.

En Calella de Palafrugell, a la  escórpora o el cabracho, el mismo que dio fama mundial a Arzak convirtiéndolo en pastel, se le llama Cap Roig y es  pescado de roca,  raro, peligroso y con  espinas, como cualquier rareza por la que uno merezca morir.  Hace más de 20 años, los mismos que hace que no piso sus calles, se celebraba  una noche de San Juan y no llovía nada, tiempo propicio para todo. También para un buen suquet tras cuya degustación  con patatas se desató una tormenta y una gestación de 9 meses. Es, en verdad, este plato “de barca”, el único recuerdo nítido que tengo de esta Calella de Palafrugell, hoy vestida de aguacero estival. Aquel suquet de Cap Roig intenso, pecaminoso, que nos comimos al borde del agua, en aquellos restaurantes guarecidos bajo el  porche, es la visión más clara que tengo de aquellos días en los que todo empezaba rimbombante  a ritmo de marcha nupcial. Después, todo precipitación y ruido, guisos sin reposo suficiente, pobres de serenidad.

 Imagen: blog Con Los 5 Sentidos

El suquet y el pescado… y ahora estos jardines donde vienen a cantar la flor y nata del panorama musical. Seguramente atraídos por este Empordà  de poco sol y mucho viento, de playas abruptas, de locura daliniana, de pitillo y sarcasmo con café al modo de Pla, de alforjas llenas.
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Pocos lugares en el mundo pueden presumir de tener una cocina conectada con la tierra.  Poca, pequeña, escarpada, pero llena de joyas gastronómicas, de piezas únicas.  Buena parte del recetario catalán está marcado por la idiosincrasia del terruño empordanés, de las osadías de esos mares y montañas que ya son unos clásicos, que entusiasman a los iniciados en la gastronomía de la provincia. Porque en realidad, toda Girona es una muestra de despensa excelsa.De  la ternera a las anchoas, de la langosta a los quesos, casi todo cuanto pertenece a esta geografía tiene la marca  de superioridad gastronómica casi garantizada.

Fusionar cocina con lo mejor de cualquier arte no ha sido, pues, difícil para el  festival  musical de Los jardines de Cap Roig que se ha ido afianzando año tras año con lo más granado de la música contemporánea. Si bien, años atrás, la guinda gastronómica a  un buen concierto la puso el Celler de Can Roca, este año es el turno de Vía Veneto.  En Cap Roig Festival, Via Veneto, el emblemático restaurante barcelonés con fuertes raíces en la cocina empordanesa, despliega tres opciones gastronómicas, todas de primerísima calidad y con los mejores productos locales y de estación. Los asistentes a los conciertos del Festival podrán escoger entre cenar de forma más informal en el claustro o plaza, o sentarse en la magnífica carpa que hace las veces de restaurante gastronómico.

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Los platos abarcan desde el mejor pescado de lonja, los gazpachos de temporada, los canelones clásicos al estilo Via Veneto con pollo pota blava, el atún, el jarrete de cordero lechal, la ternera de Girona, la butifarra del Perol, la pintada, los magnífocos sorbetes, la crema catalana modernizada en tres texturas o el bavà al ron,sin olvidar la magnífica bodega con la que cuenta el restaurante que se nutre aquí con la D.O. Empordà. Todo con el sello del chef Sergio Humada y el equipo de Via Veneto que ha logrado, una vez más, que los festivales de los jardines de Cap Roig pongan en el mapa mundial a la mejor música  junto con la mejor cocina. Una experiencia que no será sólo para sus ojos……

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Las judías mágicas 2: el panaché,la crema y la ensalada de codorniz.

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El panaché de verduras permite infinitas versiones. Casi todas las verduras tienen cabida en este plato que hay que hacer con  mucho mimo, con respeto por los colores originarios y las texturas adecuadas a  cada verdura. En este caso, puesto que hablamos de judías y estamos en pleno verano, yo he utilizado judías verdes- obviamente-, calabacines que están en su mejor momento, un pequeño bróquil, un par de zanahorias y, cómo no, cebolla y dos tomates bien maduros para hacerle un pequeño sofrito que le dé un pelín de potencia gustativa, aroma y color.

Ingredientes para 4 personas:

400 gr. de judías verdes boby

2 calabacines

2 zanahorias

Un bróquil pequeño

Una cebolla grande

2 tomates maduros

un poquito de sobrasada ( opcional)

4 tiras de bacon o taquitos de jamón serrano

aceite de oliva y sal.

En primer lugar he limpiado estas judías quitando únicamente loas puntas  finales de cada vaina para que no molesten en el plato y las he cocido a la inglesa ( agua hirviendo, mucha sal, pocos minutos de cocción y, rápidamente, pasar por  agua fría) para que conserven ese color verde tan intenso. 

Acto seguido he hecho lo mismo con la zanahoria cortada más o menos torneada. Mientras tanto, el bróquil y el calabacín  se han cocido al vapor. Para semejante operación tengo uno de esos “torpedos” de silicona que cumplen una buena función.

Mientras se cocían las últimas verduras, he puesto en una sartén un poco profunda algo de aceite de oliva, he rehogado en él los trocitos de bacon o jamón. Sin retirar y, en el mismo aceite, he preparado  un sofrito de cebolla bien cortadita y un par de tomates maduros rallados. Tenía por ahí un poco de sobrasada y he pensado que le quedaría bien una pizca, al estilo de esos grandes platos mallorquines llenos de buenas verduras y la omnipresente sobrasada. Hecho esto, he añadido todas las verduras a la sartén, les he dado unos tres minutos de cocción a fuego medio y he servido muy caliente.

Crema de judías verdes con morcilla de cebolla y tomillo acitronado

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Las cremas de verduras siempre están en mi mesa. Porque no hay nada más reconfortante que una buena sopa, sencilla, llena de color. Las gastronomías portuguesa y balear sirven las mejores sopas de verduras que yo he probado.

Para  ello, simplemente, hecho mano de lo que tengo en cada momento en la nevera. El mercado y las estaciones se encargan de hacerme de proveedores, pues no hay mejor garantía para que esos platos humildes queden perfectos que usar verdura de temporada.   En este momento, pues,  toca judías verdes!!!!

Ingredientes para 4 personas:

Una patata gruesa

Un par de cebolletas tiernas

400 gr. de judías peronas

2 morcillas de vuestro gusto

Aceite, agua y sal

Tomillo fresco acitronado

Preparación:

En una cazuela poned un poco de aceite de oliva y rehogad las cebollas cortadas finamente y de forma regular. Añadid después la patata a trozos y dejad dorar un poco. Hecho esto, volcad las judías en la cazuela ya limpias y cortadas a trocitos pequeños para que cuezan antes. Cubrid con agua o caldo de vuestro gusto, preferentemente de pollo o verduras.

Pasados unos 20 minutos, triturad con la batidora y pasar por el chino, si fuera necesario. Servid con media morcilla pasadita previamente por la plancha y un toque de ese tomillo maravilloso. Añadid un cordón de aceite de oliva y un par de pimientas rosas para perfumar y decorar.

Ensalada de judías verdes con codorniz escabechada

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 En realidad este plato es el resultado del aprovechamiento de dos recetas que tenía hechas previamente: unas codornices escabechadas y unas judías verdes que había cocido para hacer una niçoise.

Por lo tanto, sólo  he tenido que añadir la verdura “mágica”  y servir junto con la codorniz cortadita en cuatro trozos,  la cebolla y la zanahoria con la que preparé este clásico de los escabeches y un poco de tomate seco hidratado con aceite de oliva y orégano fresco. Ideal para el verano: ligera, sabrosa, plato completo donde los haya.

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Las judías mágicas: tres recetas con judías verdes.

 

Este es un cuento maravilloso que uno sólo entiende cuando es mayor, cuando comprende que no hay nada más valioso que una semilla, una pequeña judía que cae en tierra abonada y da de comer a los que la pueblan. Este es, por tanto,  el cuento del hambre y del valor excesivo que le otorgamos a lo fugaz, al culto de lo  material. Adoro, también,  este cuento porque el inicio de casi todo está en una judía. De hecho, la historia de la humanidad le debe su cambio más drástico, después del dominio del fuego, al conocimiento de esta pequeña vaina que llevaba en su interior el inicio de la agricultura, de  la cultura,  de una  sociedad estable que comprende, por fin, la importancia de  los ciclos y el tiempo circular: enterrar para seguir viviendo, morir para empezar de nuevo.

Con el calor, las trepadoras judías se ven altivas en todos los huertos. Tenemos  de varios tipos y algunas, además, cambian su característico color verde por otro más violáceo o amarillento. Todas son fantásticas recién cogidas del huerto en pleno verano, cuando más apetece llenar nuestros platos de vitaminas. En casa no faltan casi nunca de junio a septiembre . De las muchas maneras en las que es posible sacarle partido a esta verdura, os paso estas tres  recetas a la espera de llenar este blog con muchas más.

Judías salteadas con ajos y bull negre

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Esta es la más sencilla de las recetas, basta con cocer las judías a la inglesa, saltearlas  en aceite de oliva con unos dientes de ajo y añadir al final un  poco de bull negre. Perfecta y sana cenita con producto de temporada.

Ensalada niçoise

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Esta es una de mis ensaladas favoritas. Incluso me atreví con ella a gravar un pequeño programa piloto de televisión para estudiantes de la Pompeu Fabra: http://www.youtube.com/watch?v=2JQpb6HhCeM

Es un plato perfecto para llevar, es fresca, es un clásico ( qué fue de las ensaladas clásicas como la César o la Wardolf???) de la cocina mediterránea, es provenzal y colorista, sabrosa, y admite, como casi todas las recetas según nuestros gustos y origen. Desde aguacate a pimientos, hay montones de versiones. Yo os propongo la mía a base de patata cocida, hoja de roble, remolacha cocida, huevo duro, anchoas, atún, tomate seco hidratado con aceite de oliva y albahaca, olivas de Aragón y una buena vinagreta de aceite de oliva, vinagre de Jerez y moutarde a l’ancienne.

Potaje de garbanzos, judías verdes, costilla y chorizo.
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En mi casa las judías verdes, el apio,  la calabaza, las acelgas o las espinacas aparecían en todos los potajes de garbanzos y habichuelas, por lo que comer un plato de cuchara como este era un ejercicio de nutrición bien sano y completo, pues todo lo que una persona necesita al cabo de un día estaba incluido en esta receta. Con un buen pan, vuestros hijos ya no necesitarán nada más que un postre lácteo o  una fruta del tiempo.  Vale la pena dedicarle un ratito: os lo agradecerán:

Una vez cocidas las judías verdes- a la inglesa- las reserváis. También podéis comprar los garbanzos ya cocidos.

Hecho esto,  salteamos en el aceite ed la cazuela la costilla de cerdo y un poco de chorizo- sin abusar!-,  preparamos en la misma  cazuela, sin retirar la carne,  un buen sofrito de ajo, cebolla y tomate. Yo le añadí también una cucharadita de ñora seca o pimentón. Admite alguna especie como clavillo de olor, o el comino, tan andaluz y tan aromático.

Cuando esté listo, añadimos las legumbre y las verduras y cocidas y damos un hervor. Servir muy caliente con  buen pan y trago.

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GASTROTENDENCIAS VERANIEGAS EN BCN

Imagen: http://www.gastronomistas.com

Y llegó el calor….y los turistas, y el bochorno, y el agobio, y ese soniquete que repiten  todos los barceloneses-  mequedandosdiasparalasvacaiones- para advertir que ya su presencia en la oficina no es más que una ilusión óptica. En realidad, hace ya días que desaparecieron del curro.

Al principio, las primeras semanas uno come- en casa o fuera- de una manera más o menos sana, como nos ha dictado el dietista, el libro del dietista, el programa de televisión del dietista, y sigue unas pautas saludables para no perder ese cuerpo que tanto esfuerzo y dinero te ha costado. Luego, con la llegada de las terrazas, las cañas a todas horas, la playa a tope al mediodía y la noche a rebosar de tentaciones etílicas, nadie se acuerda de  los  smoothies y las ensaladas esas tan bonitas que vimos en un blog bienintencionado ( preparo un próximo post lleno de cosas verdes:) La esperanza es lo último que se pierde)

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http://atable.es/2013/05/09/batidos-y-sopas-frias-con-un-toque-de-ingredissimo/

Lo que prima en verano es el disfrute y la rapidez en la cocina, y, a ser posible, no pisar la cocina. Porque la vida, la noche, la fiesta están en la calle. De manera que es el momento de buscar y descubrir maneras de comer en verano que nos satisfagan, descubrir sitios nuevos en la ciudad, rincones que brillan en verano a la luz de la luna,  tiendas que nos solucionen las comidas veraniegas sin caer en la tentación de  la comida basura,  rutas que aúnan cultura y gastronomía  dentro  o fuera de la ciudad, lugares frente al mar para disfrutar de una comida informal, pero de calidad, o un encuentro de amigos alrededor de un buen arroz.

Los chiringuitos de nuevo cuño

Este es un país para comer al aire libre, aunque incomprensiblemente no haya cultura de street food. Quizás es porque las terrazas salen a la calle como champiñones en cualquier época del año y eso suple el deambuleo con bocata en mano o el camión de los perritos. Ahi queda el tema de debate….

En cualquier caso, al catalán  le gusta más una terraza que a un tonto un pito, y si es pisando arena, mejor que mejor. El cutrerió de los chiringuitos de los 70 y 8o, sin embargo, empieza a pasar a la historia y ahora un chiringuito- guingueta en catalán- es un lugar lleno de gente  muy guapa que luce cuerpazo mientras come, se toma un cóctel  y escucha música que no conozco- ojo, el Sónar está al caer!-, pero que suena bien. Se come informal, eso sí, se viste informal- creo- y se disfruta del mar y el sol, pero con una  oferta gastronómica algo  más cuidada  y de más calidad que la de antaño. Escribà y Abellàn han abierto sus guinguetas en Barcelona con buenas perspectivas.

Imagen: la cocina de los valientes

La terraza de las alturas.

El hotel también se apunta al carro, porque desde  las alturas uno tiene la oportunidad de tocar el cielo, de dejarse acariciar por la brisa, alejarse del tráfico, mirarse en el espejo de alguna piscina cristalina… Que mejor escenario para una experiencia gastronómica distinta. Haberlas, las hay mejores y peores. Algunas deberían ser sólo para tender, por minúsculas, y porque no todas cumplen con esa condición de vistaprivilegiadasobrelaciudad. Hay que ser honesto. Busca  y déjate aconsejar antes de perder el contacto con el suelo.

Imagen: La Dolce Vita. Hotel Majestic.

La tortilla, el jamón y la  sangría

Y qué decir de aquellos platos y productos  que nos acompañan en la nevera playera allá dónde vamos? Quién no ha preparado su tortillita de patatas para pasar el día en la piscina, quién no se ha comprado un jamón para colgar en el apartamento y apañarse una cena en un plis-plas??? No conteste ahora. Hágalo después de la publicidad:

Les Truites: para hacer, comer y comprar tortillas de lo que quiera. 36 años con muchos huevos.

Jamón Experience. Enrique Tomás y sus ibéricos toman la Rambla. En el mismo lugar que antes ocupó La Casa del Libro ( Pena, penita, pena) , ahora los turistas se quedan pasmados ante una hilera de jamones dorados, como si el propio rey Midas les invitara a un bocadillo.  Ahí queda también el tema de debate…..

La cocina toma la Rambla: semana gastronómica de Barcelona

Y si,  además, de visitar este templo del jamón y entender ¡-por fin!  qué es un cerdo ibérico, qué es una dehesa, a qué llamamos montanera, etc, etc, las cocinas de Barcelona se pudieran degustar en plena Rambla en forma de platillos, tapas, talleres, concursos???? Pues esa es la pretensión del Tast a la Rambla o Semana Gastronómica de Barcelona que  se celebrará del 12 al 15.  Quizás hemos oído ya muchas veces eso de “tenemos que dignificar la Rambla” y usted esté ya muy escamado, pero podría ser esta ruta el inicio de una buena amistad ???. Hay queda el tema de debate…….  

Bueno, justo y limpio

Y siguen proliferando los establecimientos con productos bio. Qué se puede decir que no se haya contado ya, Carlo?

Pues nada, que esta tienda además, tiene la original idea de venderte la receta con todos sus ingredientes, de manera que no tendrás que romperte la cabeza pensando en qué harás hoy para cenar. Vas a Chef’s, eliges tu bolsita y pones manos a la obra. Su eslógan es Cocina saludable para gente ocupada…..o de vacaciones.

Frugalidad nipona.

Al verano le sienta bien la frugalidad, el producto sin apenas rozar, lo exquisito, la delicadeza… Vamos, la cocina asiática. Sobre todo cuando se sienta uno en uno de esos restaurantes nipones que tienen esa elegancia y esos teppanyakis magníficos en los que disfrutar de una experiencia gastronómica con todos los sentidos. Mi último descubrimiento para recomendar es el Room Chef del Iki, una cocina catalana con acento japonés. Queda abierto el tema de debate….

 

 

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Legumbres todo el año: Crema de lentejas con huevos poché y esqueixada de bacalao con judías.

Comer legumbres es necesario durante todo el año. Un plato de legumbres no es sinónimo de receta grasienta y calórica. Las legumbres aportan gran cantidad de proteínas vegetales, además de hidratos, por lo que son  estupendas para una dieta completa y equilibrada combinadas con verduras y hortalizas, en frescas ensaladas, así  como en  finas cremas para los más pequeños  que tienen un gasto energético  mucho mayor y no entienden de las “operaciones bikinis” de sus mamás.

Durante el verano, sin embargo, apetecen de forma más ligera, de manera que hemos hecho un par de recetas: una es la versión personal de la receta que la tienda CHEF-S me dio a probar la semana pasada, con lentejas rojas de cultivo ecológico y unos huevos de gallinas felices, bien criadas con maíz bio. La segunda es una receta clásica de la gastronomía catalana a partir de unas judías del ganxet de mi localidad y un bacalao desalado en crudo que combinamos con tomate, cebolleta, pimiento rojo y verde. Espero que os gusten y que pongáis en marcha vuestra imaginación para que no falten nunca las legumbres en vuestra mesa.

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Crema de lentejas rojas con huevo poché

Ingredientes para 3 personas

200 gr. de lentejas rojas

Una cebolleta

Un diente de ajo

Cebollino

Aceite

3 huevos

Sal

Agua o caldo de carne/ pollo

Preparación

En una cazuela, pon el aceite de oliva a calentar y dora la cebolla y los ajos. Añade las lentejas, el agua o el caldo y deja hervir 20 minutos hasta que estén tiernas.

Cuando estén listas, bate con la batidora y, mientras tanto, prepara el huevo poché metiéndolo en una bolsita de papel film untado en aceite. Deja hervir el huevo en un cacito  unos 5/7 minutos, saca del agua, refresca con agua fría y reserva.

Pon en el plato la crema, el huevo, el cebollino, unas gotas de aceite y, si quieres, acompaña de lonchas de bacon. Esta opción es más calórica, pero es tan sabrosa!!!

Esqueixada de bacalao y judías del ganxet

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Ingredientes para 4 personas:

200 gr. de judías del ganxet cocidas

200 gr. de bacalao desalado

Un tomate

Una cebolleta

Medio pimiento rojo y medio verde

Unas cuantas olivas de Aragón

Perejil fresco

Preparación:

Una vez cocidas las judías, refréscalas bajo el agua fría para cortar la cocción y resérvalas. Las que se compran en conserva son una buena opción para este plato.

Corta en tiras o gajos groseros  el bacalao ya en su punto.

Corta todas las hortalizas en trozos menudos y regulares.

Mezcla en una ensaladera y adereza a tu gusto con un buen aceite de oliva virgen extra, vinagre de jerez y sal.

 

 

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Otra vez pollo??????!!!!! Cinco recetas con pollo y sus entresijos.

Como en casi todas las casas desde que el pollo dejó de ser ese animal  escaso y caro, símbolo del hambre  en España, deseado por Carpantas  y niños de posguerra, las recetas con esta suave carne blanca se repiten en mi mesa casi todas las semanas. Algunas con más éxito que otras, no faltan  las socorridas   pechugas y  muslos a la plancha- las que nos ponen por castigo cuando acechan michelines-, el pollo al ajillo,  el pollo en el arroz del domingo, con o sin marisco, el pollo en las croquetas, el pollo y sus residuos comestibles ( las carcasas en los caldos, los higaditos en las picadas y  majados, las mollejas con sofrito) el pollo de  los canelones de fiesta, etc, etc.

El  pollo, para que dé más de sí, debe ser  descuartizado según la costumbre de la Sección Femenina, a saber, muslos y contramuslos por un lado para guisar, freír o asar, carcasas para caldos varios,  y pechugas para rebozar y freír. Esta costumbre , tan arraigada en las amas de casa de los 60 y 70, casi ha desaparecido, pero quedan las posibilidades infinitas de un buen aprovechamiento de los despieces del supermercado que hay que conocer bien para sacarles partido. Así, con unas alas bien majas podemos hacer unas  alitas caramelizadas  con miel en los cumpleaños y las comidas informales, unas pechugas normalitas se crecerán si son rebozadas con huevo y pan rallado  (admiten almendras u otros  frutos secos),  en  tiras finas,   como lágrimas crujientes, unos muslos de pollo del Prat  pueden guisarse  con sanfaina o formar parte de esos  guisos tradicionales catalanes en los que es/era más importante el pollo,-la montaña- que la langosta o las cigalas- el mar-,  los contramuslos son ideales  en alguna exótica receta de pollo con leche de coco , o  cortado finamente y metido en tortitas de maíz al estilo Tex-mex. En cualquier caso, el pollo siempre es un animal que no falta en nuestra dieta.

Sabemos, sin embargo, que los pollos que abundan en los supermercados son  esos animaluchos endebles  e insomnes que viven en campos de concentración para que haya toneladas de  nuggets en todos los rincones del planeta. La sobrealimentación y la superpoblación han traído al mundo especímenes que poco tienen que ver con esas aves que campaban a sus anchas por los pueblos picoteando todo lo que estaba a su alcance.

Gordos, hermosos, amarillentos de piel, blancos de plumaje como los pollos de Bresse , o con las patas azules como los del Prat, capados como los de Villalba, el buen pollo es un ave apereciada desde tiempos inmemoriales, comida de nobles, una carne que permite mil preparaciones y que estará siempre en nuestras mesas a lo largo de nuestras vidas, porque su pobre contenido en grasas y alto en proteínas lo hace candidato perfecto para las recetas con las que empiezan a comer carne los bebés y aquellas con las que se alimentan los ancianos cuando otras carnes se vuelven más difíciles de masticar y digerir.

Descartar el pollo de tu dieta no es, pues, aconsejable, pero nadie dice que tengas que comer siempre la misma pechuga insípida y correosa, ni el pollo reseco y lleno de pimienta que venden preparado los domingos. Con un poco de práctica, un pollo es un gran aliado en la cocina, además de ser relativamente barato y no tener desperdicio.

Ahí van cinco ideas para que practiques:

Pollo asado con limón y hierbas aromáticas 

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 Ingredientes:

Un pollo de más de 2 KG.

Un limón

Hierbas aromáticas: salvia, romero, tomillo, perejil, laurel…

caite, pimienta, sal

Un poco de agua

Preparación:

Una vez esté el pollo limpio, salpimentado y rociado  con limón y  aceite de oliva en una bandeja de horno, rellénalo con un limón partido en dos y las hierbas aromáticas que sean de tu gusto. Ponlo a 170 gr. durante una hora y media en una bandeja de horno en la que volcarás un poco de agua para que no se seque el pollo  ( mantenlo siempre así). Al final de la cocción, puedes subir la temperatura un par de minutos para que adquiera color dorado.

Pollo con manzanas y salsa de Oporto

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En realidad, esta es una variante de la preparación anterior. Lo único que hemos añadido al pollo ya asado es una salsa en la que hemos reducido el jugo de la bandeja del horno en una sartén, le hemos añadido un vaso de Oporto hasta que ha reducido tres cuartas partes y una nuez de mantequilla para darle untuosidad y brillo. Hemos acompañado este plato de manzanas Pink Lady salteadas en mantequilla y pimienta.

Rollo de pollo con jamón y queso y una salsa de almendras, cebolla, pimienta  rosa, pasas y salvia.

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Ingredientes: 

Un rollo de pollo de jamón y queso de más de un kilo

Una cebolla

Un poco de caldo de pollo

7 u 8 almendras tostadas

20 gr. de pasas

Salvia

Pimienta rosa

Una vez has dorado poco a poco el rollo de pollo en una cazuela con aceite de oliva, has de dejarlo enfriar. Yo lo hago la noche anterior para que me sea más fácil cortarlo.

Conserva el aceite donde has dorado el pollo porque también contendrá algo del queso fundido que se ha escapado del rollo,   fríe en él la cebolla en rodajas, las almendras y añade un cucharón de caldo de pollo. Tritura  con batidora y espolvorea con salvia picadita, las pasas y la pimienta rosa. Corta el pollo en rodajas, calienta  y sirve con la salsa.

Pastel de pollo y verduras

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Este pastel es una preparación ideal para festivos, cenas informales, comidas veraniegas, tuppers, niños quejicas y antiverduras, suegras tiquismiquis y experimentadas, etc, etc. Una bomba completa de nutrientes y sabores. Verdadera cocina de reciclaje. Clica aquí y verás lo fácil que es.

El platillo de mollejas

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 *Nota: este plato es contundente, no apto para paladares finos, poco acostumbrados a la casquería. Requiere paciencia y pocos escrúpulos.

Ingredientes:

Tantas mollejas como puedas limpiar

Un poco de chorizo picante

Tomates maduros

Cebolla

Ajos

Pimiento rojo y verde

Pimentón

Vino blanco

Guindilla

Perejil, aceite de oliva y sal

Preparación:

En aceite de oliva, saltea las mollejas y consérvalas en un plato. Haz lo mismo con el chorizo en rodajas.

Prepara el sofrito clásico a base de cebolla, ajos, pimientos, guindilla, pimentón. Añade el vaso de vino y evapora el alcohol.

Añade de nuevo las mollejas  y el chorizo a la cazuela y cubre de agua. Deja cocer casi dos horas. Espolvorea con perejil picado y sirve.

La sopa de pollo de toda la vida

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Ingredientes:

Carcasas de pollo, de pavo, algún alón de pavo, un hueso blanco y salado de rodilla, un poco de costilla salada, zanahoria, apio, puerro,  nabo, chirivía. Hierbabuena.

Este caldo sólo necesita cocer lentamente durante  durante unas tres horas- dos películas del domingo- , y  ser espumado  constantemente para que no pierda las impurezas y  el color blanco. Una vez colado, añade fideos y una ramita de hierbabuena.

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