Temporada de estrenos gastronómicos en BCN: Orgànic’s, Matis Bar, Van Van Mercat.

Fotos: Enrique Marcomatis photo matisBar_zpsa0d09a8e.jpg

Cierto. El verano aún colea. De hecho, el final apoteósico lo marcará la Mercè, con sus gigantes, cabezudos y ese pirotécnico que  nos pone a todos los vellos de punta. Pero el otoño “s’ensuma“, que diríamos en catalán, y no porque el carácter melancólico nos invada y tendamos al letargo estacional hasta nuevo aviso, sino porque los proyectos empiezan a desplegarse por todas partes, las noticias de una nueva o próxima apertura colapsan correos y uno tiene ganas, al fin, de “volver al cole”

Para abrir boca, mencionamos tres propuestas gastronómicas de reciente apertura. Una de ellas de carácter efímero- de momento-, las otras dos, con voluntad de permanencia.

Matis Bar. Plaza Nova nº 5

Quienes conozcan al chef Artur Martínez sabrán que regenta el Capritx, en Terrassa, desde donde luce con holgura una estrella Michelín. Con su hermano Juanjo regentaban la Picoteca, también en la misma ciudad, pero ahora han desembarcado en plena Puerta del Ángel para mostrar una oferta singular. Una mezcla del colmado  originario con el que esta historia familiar se inició en el mundo de la gastronomía, las tapas y platillos de Picoteca y el toque gastronómico del Capritx, todo ello bien  mezclado y agitado en un espacio triple,  abierto, divertido, moderno, asequible. Para muestra un botón: xatorejo ( entre el xató y el salmorejo), la brandada negra de bonito, l’éclair de bacalao. Y todo sin cuchillo!

artur photo artur_matis_zpsd879db17.jpg
Orgánic’s. Uquinaona 14

 photo organics002_zps3da47b17.jpg

 Lo que empezó siendo tendencia, es ahora de obligado cumplimiento. Nada que no sea de extracción local y absolutamente orgánico tiene futuro en el mundo de la gastronomía. Obviamente porque la producción de alimentos es motor económico y la cocina es su fábrica transformadora. Une, pues, a muchos sectores de la sociedad que sobreviven gracias al apoyo de los consumidores y, de rebote, los comensales se benefician de una alimentación más saludable para ellos y el medio que les rodea.

Este restaurante que luce el nombre de una franquicia con claridad de objetivos se ha asomado a la Ciudad  Condal para que los barceloneses tengan la posibilidad de comer rápido, pero bien y sano. Es posible unir  slood y fast food  en una tercera vía? Tal vez. Es cuestión de ofrecer ensaladas con ingredientes frescos que el cliente se monta a su gusto, un plato caliente diario, sandwiches para veganos- adaptarse o morir:)-, maquis vegetales, repostería digna. Su chef, Fran Heras, procura que desde las cocinas de Organic’s se abra la posibilidad de que nadie se vea obligado a malcomer fuera de casa por el solo hecho de hacerlo rápido y a buen precio.

Van Van Mercat Gastronomada. La Ciutadella únicamente durante las fiestas de la Mercè

Y qué contaros de esta propuesta que no sepáis? Porque ya habéis conocido la de otros países, porque sois forofos de todo lo que se menee gastronómicamente hablando, porque os encantan los carros, los camiones y las roullottes y habéis pensado en la posibilidad de lanzaros a la carretera con vuestras mejores tortillas, porque, simplemente, os gusta estar al día en tendencias, esta es tu opción. El Street Food no se ha implantado aún en España ( horarios, costumbres diferentes, legislación del tema?), pero dejará su huella en el parque de la Ciutadella durante la fiesta mayor, así que, si quieres saber de  qué va, ya estás corriendo, que las butifarras se acaban!
 photo van1_zps666adc1b.jpg

 photo van2_zpsdf363f4a.jpg

van 3 photo van3_zpse41a4b05.jpg

van 4 photo van4_zpsd3616fbb.jpg
van 6 photo van6_zpsdd6f765b.jpg

Comments: Leave a Comment

La merienda del final del verano: bizcocho de higos, yogur y nueces

 

 photo tartadehigos1_zpsf00e13d2.jpg

C’est la rentrée!  Así se anunciaba la vuelta al cole en la Andorra de los años 70. Con la ilusión de lo que empieza se olvidaba la dureza de un invierno que duraba casi tanto como el curso escolar, los madrugones, el hielo en las aceras, la oscuridad.

Con todo, la vida en letargo también era amable de puertas para adentro. Los hermanos pasillo arriba pasillo abajo, el edredón mullido, la bañera caliente, el olor a bizcocho…..

Este es uno de los muchos que pueden hacerse a partir de unos simplísimos ingredientes que siempre se medían con un bote de yogur. Es fácil, no es empalagoso y, sobre todo, es perfecto para tomar  como desayuno con un  buen vaso de leche  o  servir de merienda al  salir del colegio.  A mí me parece que tiene el encanto y la ternura de una infancia que llevo condenadamente pegada al paladar.

 photo tartadehigos2_zpsdbad7418.jpg

Ingredientes: 3 huevos, una medida de bote de yogur con azúcar, una medida de aceite de oliva, 3 medidas de harina, un sobre de levadura, 8 higos, 100 gr. de nueces.

Preparación: Precalienta el horno y mientras bate con varillas  los huevos y el azúcar en un bol, añade el aceite y el yogur y sigue batiendo. Después tamiza la levadura y la harina y añade a la masa anterior. No pares de batir. Introduce en esa masa los higos pelados y cortados y las nueces peladas y un poco rotas. Introduce en un molde de silicona o encamisado con mantequilla y harina. Hornea durante 40 minutos a 180º.

Imagen: geodruid.com

 photo Ines_Macarmen_zpseea93daa.jpg

Comments: Leave a Comment

Tres recetas con Romesco: romescada de rape, romescada de judías y marisco, el clásico xató

La primera duda que tengo al empezar a escribir este post es cómo debo definir al romesco. ¿ Es una picada o es una picada que se ha convertido en una salsa, o es una salsa elaborada a base de los ingredientes que forman parte de las picadas y que luego formará parte  de unos guisos fabulosos, de los mejores que ha parido la cultura gastronómica catalana? Mejor consultar con los expertos- Miquel Sen, lladonosa, Jaume Fábrega, etc- que son los que conocen bien la historia. Yo me limitaré a la práctica y a la recomendación ardorosa de estos platos, y otros que se os ocurran, a partir de este combinado de productos maravillosos que llamamos romesco. 

 photo romesacomejorado_zpsc03f4209.jpg

Ingredientes:

2 tomates  maduros escalibados

Una cabeza de ajos escalibada

& o 7 almendras tostadas

Otras tantas avellanas tostadas

Una rebanada de pan frito no muy grande

Carne de ñora o pimiento choricero, o de romesco, justamente. también puede comparase ya preparada en conserva

Aceite de Oliva Virgen Extra

Vinagre de jerez

Sal

Preparación:

Pica- maja- en el mortero todos esos ingredientes hasta que quede de la textura que ves en la foto. Cuidado con la batidora y su capacidad emulsionadora! Es mejor, si vas a utilizar la carne de pimiento en conserva, que la pongas al final de la picada, así como la sal, el  aceite, y  el vinagre hasta dejarlo de tu gusto.

Es ideal para los calçots ( que sería de los calçots sin romesco!), las verduras a la brasa., el marisco, el pescado a la brasa, hasta un pulpo al horno acompañado una patata al caliu gana una barbaridad con esta salsa. No sólo de allioli se alimenta el catalán:)

Una vez hecho esto, conserva un poco para hacer el siguiente  plato.

 Romescada de rape con almejas

 

romescada de rape photo romescadamejorada_zps3c1b6537.jpg

Ingredientes:

Un rape de kilo y cuarto, aprox.

Unos 400 gr. de almejas

Un buen fondo de pescado y marisco.

3 patatas grandes

Un puñado de judías del ganxet ( opcional)

Una cebolla mediana

2 o 3 dientes de ajo

Un par de cucharadas de tomate frito casero y bien concentrado

Hierbas frescas para el final y el emplatado como perejil o cebollino

Una buena cantidad de romesco.

Preparación:

Fríe  con un poco de harina y aceite de oliva bien caliente las rodajas de rape y reserva. En esa misma cazuela, fíe los dientes de ajo bien picados y la cebolla bien pequeñita. Cuando esté bien rehogada, añade el tomate frito-mejor casero- y deja que cueza todo junto unos minutos. Añade el fondo de marisco y pescado, las patatas en rodajas y algo de romesco. Que haga chup- chup y se cuezan casi del todo las patatas. Añade, al final,  las almejas, después el rape y algunas judías ya cocidas. Dale un hervor a todo en esa cazuela de barro maravillosa donde todo irá ligando a golpe de cazuela. Echa un poco más de romesco para que espese la salsa. Deja unos minutos de reposo antes de servir y disfruta.

Si aún te queda romesco, prepárate para la segunda receta….

Romescada de judías con almejas y gambas

 

romescada photo romescadadejudiacuteas1_zps50c5980f.jpg

 Cuando hago cazuelas como la anterior me suele sobrar comida. Es un defecto de las amas de casa, lo aprovechamos todo, pero nos creemos que nuestros hijos no han comido en un año y solemos echar demasiada cantidad en la cazuela. Pas de problème!

Le damos a todo una segunda oportunidad. En este caso se trata de aprovechar las judías y el caldo maravilloso que ha quedado en el fondo. Con añadir unas cuantas gambas- en este caso son congeladas- le damos un aire de plato de cuchara fabuloso y aprovechamos hasta la última gota de esa espesita salsa.

Ingredientes:

Judías del ganxet

Romesco

$ gambas

Almejas sobrantes

Perejil o cebollino

Preparación: lo dicho: al fondo de la cazuela, por efecto de la picada, la fécula de la patata del plato anterior y la judías, quedará un plato bastante espesito de un sabor muy marcado a marisco y pescado que ganará con un poco más de fondo que añadiremos  a la cazuela. En él, volcaremos  las gambas que previamente voy a marcar a la plancha. Deja reposar un par de minutos y sirve en plato hondo con cuchara. Tendrás algo parecido a una fabes con almejas, pero con un sabor más intenso por efecto de la suma de todos los ingredientes nuevos y viejos.

Pero aún queda más Romesaco!!!!!! Y quieres algo fresquito.

Pues prepárate este xató!

xato photo xato1_zpsd03cc92b.jpg

Ingredientes:

Una escarola ( mejor hazlo en invierno, que es cuando son baratas, buenas, blanquísimas, tiernas  y hermosas)

Bacalao desalado

Anchoas

Atún o bonito en aceite de oliva ( opcional)

Unas cuantas olivas de Aragón.

Más romesco.

Comments: Leave a Comment

BAR EUROPA. MATARÓ: PÁ IRSE DE PARRANDA

bar europa photo Bar-Europa-mataro-personas-mesa_zpsc6fa2d37.png

También es mala suerte que decidamos visitar este bar de Mataró justo el día en que el cortejo fúnebre de Peret cruzará sus calles. Parece este  mediodía de agosto un poco más lánguido y soporífero de lo habitual, tal vez en señal de duelo.

Nunca fui muy rumbera,  ni nací con la gracia del baile en vena, pero  sí me tocó vivir, con la algarabía propia del momento casidemocrático,  uno de los días de gloria de Peret, la eurovisiva noche del Canta y se feliz, y a mi madre -que en paz descanse-  le dio por tararear el Muerto Vivo en cada  una de sus salidas de hospital. Así que, como tributo a ambos, me voy a comer al bar Europa, que me han contado que es un local con mucha solera donde los ilurenses o mataronins suelen  dejarse caer para empezar bien el fin de semana.

 photo cazueladelangostinos1bareuropa1_zps55f55f2e.jpg

 Este, efectivamente, es un negocio, diríamos, entrañable, genuino, de los que invitan a tomar el café con leche en vaso largo apoyando el brazo en la larga barra, oteando el horizonte de las mesas, revisando el cortejo de señoritas que desayunan tostaditas de pan con mantequilla haciendo repicar las pulseras,  oyendo las conversaciones de trabajadores de madrugón y bocata de barra de cuarto, mirando con envidia y por el rabillo del ojo al que se come unos gelatinosos pies de cerdo en su sacrosanto almuerzo de tenedor ( esmorzar de forquilla). De todo hay, como en botica. Y más al mediodía, que hacen un menú por 8’80 que no está nada mal, si lo que uno quiere es comer, simplemente, algo reconocible en ambiente más o menos familiar. Ese día, por ejemplo, vimos unos fideos con costilla que podían acompañarse de segundo de un lenguadito- congelado, por supuesto- o un bistec y su ensalada, un menú  que viene  a ser lo que una llamaría “cocina casera”. Para algunos- solitarios por diversas razones, gente con prisa, adversarios feroces de los fogones- una rareza que no catarían jamás de no ser por estos escasos lugares donde a uno le llaman por su nombre y le dan mesa cerca de la tele. Siempre he valorado y reconocido la labor de algunos de estos humildes bares que dan de comer a una parroquia de gentes con necesidades diversas e intentan que su local sea lo más parecido a un comedor sin caer en el paternalismo de la beneficencia, o la sordidez del geriátrico, donde tarde o temprano todos comeremos.
carta bar europa photo cartacarnbareuropa_zps387d309b.jpg

 

Hay que señalar, sin embargo, que el trajín del menú impide que a los que queramos en ese momento comer a la carta se nos demore el servicio más de lo justificable. A pesar de la amabilidad de los camareros, creo que falta un poco de empuje en esta tercera generación que lleva el bar Europa. Hay que salir al encuentro del cliente y no al revés, no hay nada que moleste más que llamar a menudo a un camarero para que se acuerde de tu botella de agua o el postre que ya pediste hace media hora. Por cierto, este último apartado es de los grandes olvidados. Con los buenos higos que posaban en la puerta del bar me esperaba algo más suculento que unos simples higos macerados en algo con yogurt  mediocre y canela.
 photo losclientesbareuropa_zpsf78a41b8.jpg

 Sin embargo, el Bar Europa sigue teniendo encanto e interés culinario. La carta es inmensa, tal vez demasiado, pero a mí me gustó la idea de poder salir de la tríada croqueta-calamar-ensaladilla. Aunque la especialidad es el marisco y el pescado- alguna centolla posa en el escaparate- ese día tenía yo ganas de probar los primeros rossinyols, ¡después de tanta lluvia como nos ha caído! Eran gustosos, como cabía esperar en este tipo de plato simple, pero eché de menos la generosidad: hubieran podido ser más abundantes,  para  poder mojar el pan en su salsa negruzca  y arrastrar en cada mojada algún trozo de butifarra negra esparracada, pero se quedaron un poquito cortos. Batallé, por otro lado, con la eterna duda entre el garró y las galtas, que me chiflan, tanto al horno como guisadas, pero si había que recalentar, que era lo más probable, era mejor decantarse por las cazuelitas que se hagan al momento. Una manera de comprobar si se guisa dignamente, pero sin demasiado riesgo. Las frituras, aunque tienen buena fama, no nos atraían, habida cuenta del hartazgo de “pescaíto” que uno arrastra ya de todo el verano, y, desde luego, la escudella hubiera llamado un poco la atención.

 photo rossinyolsmejorbareuropa_zps4508453d.jpg

De modo que pedimos uns sipionets en su tinta, negra, negrísima. Estas pequeñas sepias sustituyen a los chipirones que se utilizan en el norte de España y son tan gustosas como estos últimos, aunque se pierda en textura por su diminuto tamaño.  Un plato correcto que  no comía desde hacía mucho tiempo, supongo que porque las diminutas sepias son muy escasas y porque su  negra salsa sólo sirve por estos lares para teñir pseudopaellas cuya única variante con un vulgar arroz es el color de su aspecto exterior. Otro de los elegidos en ese día de aspecto semidesierto y tristón fue una cazuelita de langostinos al ajillo, algo de lo más simple, pero que siempre peca de lo mismo: exceso de cocción. Sólo 3 minutos menos hubiera bastado para dejarlo impecable, pero valoramos el tamaño de los langostinos y que llegara a la mesa recién hecho. Para acompañar, un Albariño sin etiqueta que no pudimos fotografiar, pero que acompañó bien a la comida y el calor. Tienen una respetable carta de vinos a razonable buen precio.
 photo sipionetsoscurosbareuropa_zps38e433ff.jpg

 photo vino1bareuropa_zps8757f878.jpg

Para los no golosos el tema del postre es muy complicado, porque nos deja en la cuneta de la fruta desabrida. Yo opté por los higos, que son lo que manda la estación, pero no los obtuve frescos con algún acompañamiento a su altura, que es como lucen y se saborean más y mejor. Lo dicho: el apartado postre necesita revisión.
 photo figues2bareuropa_zpsf83ddd05.jpg

En definitiva, El Bar Europa, el de Mataró, que no es lo mismo- o tal vez sí-  que el de Sevilla, o el de Granollers, con su señor Parellada al frente de la fonda, o el cientos de bares Europa que se abrieron en este país hacia finales de los 50, acabados el racionamiento y los chinches, es aquel lugar donde, probablemente, dejaron sus huellas muchos de los que empezaban a soñar que un día podrían, ellos también,  irse de parranda, comer a dos carrillos, como en Europa,  y bailar, bailar, bailar…. hasta caerse muerto.

Bar Europa

http://bareuropa.net

CAMI RAL, 468
08302 Mataró (Barcelona)

Telf: 93 790 32 19

Precio aprox: 25 euros más vino

Menú mediodía: 8’80

https://www.youtube.com/watch?v=G9lOlS3eGOs

 

 

 

Comments: Leave a Comment

Tres recetas rápidas con sanfaina: la pasta, el trío de butifarras y el hojaldre

En el anterior post, intenté explicar algunas recetas fáciles que podéis hacer a partir de una conserva de sanfaina hecha por uno mismo.  Los que conocéis mi trabajo, sabéis que casi siempre me decanto por una cocina de aprovechamiento, muchas veces con productos muy humildes, propia de las cocinas familiares, que es la que yo conozco y practico, con productos de temporada, frescos,  de proximidad y, a ser posible, ajustadita de precio.  Dar de comer de una manera sana y barata  a la familia no sólo no está reñido con el buen gusto, sino que pone en marcha los recursos imaginativos de los que han surgido la gran mayoría de los platos clásicos que hoy tanto añoramos.

 Puesto que la cantidad de preparaciones que tienen como base una sanfaina es casi infinita, me limitaré sólo a indicar tres ideas más con las que poder  disfrutar de este combinado de hortalizas tan saludable y veraniego para que cada  imagine sus recetas favoritas.

Tallarines con sanfaina, queso feta y aceite de albahaca

pasta con sanfaina photo pastaconsanfaina_zps2ab8c4e1.jpg

Este es el plato ultrarápido con el que todo el mundo comerá sano y tus hortalizas no se pasarán en la nevera, esperando en el más absoluto de los olvidos, un triste final para sus días.

Simplemente, cuece tu pasta favorita siguiendo las instrucciones del fabricante, añade unas cucharadas de sanfaina, tu queso favorito y haz un aceite de ajo y albahaca en la batidora para darle  una pizca más de color y sabor. Poco trabajo, poco coste y buen resultado garantizado:)

Trío de butifarras con sanfaina y aceite verde

Más fácil, imposible. con todo, no descartes las ideas más humildes  y dale salida a tu sanfaina casera cambiando  tu inalterable costumbre de comerte las butifarras con mongetes o una montaña de patatas fritas y apúntate al verde. Nosotros las hemos escogido negras y de huevo,  de perol ( una maravilla gastronómica) y una clásica de cerdo. Un poquito de aceite de ajo y perejil siempre pone la guinda final.

 photo triodebutifarresambsanfaina_zps2e314286.jpg
Hojalde con  sanfaina y sardinas

 Idem de ídem. Basta una masa de hojaldre congelada, un bote de sanfaina y unos filetes de sardinas para hacer este plato 10 que tanto juego da en los entrantes de fiesta y los buffets fríos de verano. Digamos que es una variante a la Coca de recapte, las panades o las pizzas mucho más simple, habida cuenta de que hemos comprado el hojaldre ya hecho y sólo hemos tenido que montar esta base, rellenarlo y cocerlo al horno unos diez minutos. Las sardinas las hemos colocado los 3 últimos minutos para impedir que se sequen demasiado. Ni que decir tiene que con anchoas en aceite o sardinas en lata también queda estupendamente.

 photo hojaldreconsanfainaysardinas_zpsc1024446.jpg

Comments: Leave a Comment

Recetas con sanfaina: la conserva, el bonito y la tortilla

sanfaina photo sanfainamejorada_zps0ef78f71.jpg

A pesar del poco sol de este verano en tierras catalanas, las huertas han hecho su trabajo. A manos llenas hemos recibido la cantidad de hortalizas que luego llenarán las despensas invernales. Las amas de casa, como hormiguitas previsoras, preparan conservas de tomates, pimientos, judías, berenjenas,  mermeladas. Todo es trajín en esta época de siegas y vendimias, a la espera de que todo quede yermo, en reposo, blanco.

Cuando en  la pletórica huerta se desparramen, en plena canícula estival,  los calabacines por el suelo,  es momento de pensar en la sanfaina y la escalibada, grandes platos de la culinaria catalana que, como  toda gastronomía que deja huella, se nutre de su huerta.  Será entonces cuando  cuelguen, celulíticas hortalizas moradas,  las boturudas berenjenas de caderas grandotas. Los pimientos verdes, más esbeltos y  estilizados,  adornen las matas que flanquean los cañizos interminables de  las lánguidas peronas  -ya muy tiernas y abundantes,-y de los tomates que luego se destripan en la cocina para sacarles todo el jugo.  Como escupiendo sangre  con  semilla, los tomates tiñen  las picas  y  esperan que lleguen esos varoniles pimientos   rojos que apetece manosear y arrastrar por  la nariz para ver si su aroma es tan voluptuoso como su carne roja.

Con todo ello, la paciencia de la buena cocina  y la lentitud del agosto, vamos a preparar la sanfaina  e intentaremos sacarle  el mejor partido con tres ideas de las muchas que existen en el recetario catalán.

Imagen: paperblog.com

Mi conserva de sanfaina tiene los siguientes ingredientes: cantidades ingentes de cebolla, ajos,  pimiento rojo y verde, berenjena, calabacín y algo de tomate rallado. Evidentemente, AOVE, sal, pimienta y una hierba que tenga a mano bien fresca ( desde salvia a tomillo, pasando por cilantro, laurel o albahaca).

Yo corto todas las hortalizas bien pequeñas y las hago una a una, respetando los tiempos de cocción: primero el ajo y la cebolla, luego los pimientos, el calabacín, la berenjena previamente lavada en agua con sal y escurrida, y los tomates rallados junto con el toque herbáceo. Rectifico de sal y pimienta y dejo que cueza todo sin prisa, que quede una mermelada de hortalizas bien sabrosa.

Guardo potes en la nevera, en el congelador o en la despensa. Para ello es imprescindible cerrar bien los botes, herméticos, que no quede aire en el interior, o bien dejando que cuezan 20 o 25 minutos al baño maría. De esta manera duran casi un año.

Bonito en sanfaina

bonito sanfaina photo bonitopisto1_zps1f3856ba.jpg

Una vez lista la sanfaina, esta receta tiene poco que explicar. Es totalmente estival, pues este pescado azul está en su mejor momento en verano. Yo no puedo comprar bonitos del Norte, pero si puedo quedarme con algún ejemplar del Mediterráneo más pequeñito, pero igualmente sabroso. Son pescados con personalidad, de aspecto estilizado, medio rosado por dentro, con vetas y zonas oscuras, colas como saetas, brillantes y tersos.  Tanto si lo pongo en la cazuela en rodajas o en gajos, no me gusta que cuezan mucho porque se secan facilmente, así que veréis en la foto que  estas rodajas quedan un pelín cruditas. Con unos 8 minutos bastará para que estén listas.

Tortilla de patatas y sanfaina

 photo tortillapatatassanfaina_zpsc9ab2165.jpg

 Esta es una tortilla extremadamente jugosa y con un sabor tan delicado a las hortalizas que se han ido diluyendo entre el huevo y las patatas pochaditas que gusta hasta los más feroces detractores del comer hortelano.

Esta, en concreto, tiene sólo 3 patatas más bien pequeñas, otras tantas cucharadas grandes de sanfaina y cinco huevos. El tomatito es cosecha propia:)

Comments: Leave a Comment

Los Dientes del Corazón

Imagen: Diviniti.es

A Ramón J. Breña le ha salido un libro redondo como una cazuela de barro. Es en su conjunto un guisolibro apetecible, sabroso, bien condimentado. Con pocos ingredientes (recuerdos, homenajes a lugares y personas, anécdotas) va conformando un mundo comestible en el que los personajes dan vueltas alrededor de un plato. Tienen hambre de casi todo. Aman con glotonería, cocinan como brujos- conjurando cosas-, comen a dos carrillos y beben con tanta sed atrasada que se diría que el mundo empieza en esa página.

Es este un libro para gente que le echa al guiso un puñao de tierra. Cazadores o cazados, gente que se deja desplumar, destripar y macerar bajo las sábanas, para los que  abren  la boca con tanta ansia que te derriten como manteca asada. Es para los  brutotes  ardientes que se pasan con el pimentón, para los que tiemblan de placer en los mercados, los que se arrastran como perros en el suelo para oler un hongo, una criadilla. Gente sin remilgos, salvajes de estómago, primitiva, lectora de  http://gastropitecus-gloton.blogspot.com.es/.

A mí me gustan estas lecturas de, sobre, hacia, para la gastronomía. No hay cocina sin comunicación. No hay cocina sin que nadie la nombre, la explique, la recree, la invente, la transmita.  Una amiga me preguntaba hace poco por el auge de los blogs. Pues eso, porque alguien la tiene que contar. Antes, al amor de la lumbre, ahora, a través de la red. Qué más da! Lo que no se comparte, no se guisa. Es como amar en solitario: consuela, apacigua, pero no llena.

A Ramón J. Breña le ha salido un libro libidinoso. Hay pringue de aceite y de sudor por todo el libro. Cuenta con detalles de recetario cada platazo de sábana y mantel. Pero, gracias a Dios, no es un recetario. Porque éstos son libros prácticos, a veces entrañables, de saga familiar, o de cocina monacal, pero llenito de instrucciones- odio que me den órdenes- y de medidas- odio medir las cosas. El libro de Ramón es una conversación en la que él me cuenta y yo le leo las vivencias de pescador-cazador-amante. Cocinero siempre para sentirse vivo y atado a algo que él entiende por vida en mayúscula.

También es Ramón un sociólogo y un amante de la antropología. ¡Qué le vamos a hacer! Hay gente rarita que lee a Harris y después es capaz de ponerse a hacer migas de chocolate, sopa de tierra, lomo de jabalí, cazuela de acelgas, una versión extremeña del garum o un cochinillo muy chino. Es un tío muy leído y algo viajado- parece-, lo que aún  le da más encanto. Tiene el pelo encrescapo y es de La Vera, donde reposa la sombra de Yuste y su melancólico emperador. Le pone pasión a la escritura, arrebato. Por eso Los Dientes del Corazón son relatos cortos, apenas un fogonazo, un salteado rápido de cuatro elementos que no cansen y sean sabrosos. De vez en cuando recomienda cosas, pero no vinos:

Si alguna vez, amigo, tienes la suerte de amar y ser amado por una cocinera o cocinero, no dejes que se vaya. Te aseguro que en sus manos tiene la cultura de lo  que de verdad somos los humanos, la civilización entera concentrada. Tal vez engordes en su compañía, pero qué importa. Serás feliz como solo lo son los hombres que saben comer y amar siempre con buen apetito”

Oído Cocina!

 

Comments: 1 Comment