EL POPULACHO TAMBIÉN OPINA: BLOGGERS GASTRONÓMICOS

?Leo en una nueva revista gastronómica  on-line una diatriba- una más- contra los bloggers gastronómicos. Quien firma la editorial intenta analizar este fenómeno, ciertamente interesante, pero le pierde el menosprecio y supongo que el miedo a compartir espacio. Con todo, en un acto de prudencia se abstiene de incluir a todos los bloggueros en el mismo saco.  Todo el mundo sabe que el blog alberga desde las críticas gastronómicas de los más consagrados periodistas,  a las recetas de las amas de casa, los comentarios de los  gourmets aficionados al mundo de la restauración hasta los artículos de fondo de antropólogos de formación, los economistas, o los historiadores que ven el mundo de la alimentación una fuente inestimable de conocimientos.

Imagen Premio Alta

En dicha editorial se condena la práctica poco “honesta” de asistir a almuerzos y cenas en calidad de invitado por parte de algunos bloggers gastronómicos que después escribirán sin “conocimiento de causa” halagos o críticas furibundas contra el chef y su cocina. Me decanto por pensar que esta postura se suele dar más bien poco- nadie muerde la mano que le da de comer- y en cambio en esos actos donde se “croquetea”  se fraguan lazos de sangre entre agencias de comunicación y esos nuevos intrusos que tanto juego, ergo negocio,  están dando en la red de redes.

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Se tiende a pensar que el populacho es más bien dócil y fácilmente maleable, impresionable ante cualquier juego de malabarismos culinarios. Compartir escenario con los grandes del periodismo o con los restauradores de moda es muy tentador.  Pero esto no es óbice para que puedan opinar, e incluso de manera beligerante,  si así lo consideran oportuno. El mundo entero anda cabreado contra un sistema que quiere desmontar, harto de mentiras y de  hienas privilegiadas pero, en cambio, en el mundo de la gastronomía no se pueden  tocar ciertops temas ni  a las vacas sagradas sin correr el riesgo de ser señalado con el dedo como un cateto no diplomado en “periodismo tecnoemocional”. A nadie se le exigen los mismos conocimientos para opinar sobre la última película que vio o sobre el libro de su mesilla…

Falsarius Chef

El fenómeno Blogger es mucho más complejo que todo esto, de la misma manera que la gastronomía, como parte de una cultura alimentaria, abarca mucho más que una serie de nombres, un listado de restaurantes o una recopilación de técnicas y productos inaccesibles para la gran mayoría. Esto no es tener cultura  alimentaria, sino haber gozado de  medios económicos suficientes para recorrer el orbe en busca del máximo placer culinario o haber tenido la suerte de pertenecer a una elite periodística que durante estas últimas tres décadas han cumplido sueños que el resto de los mortales ni imaginamos. Una invitación al restaurante recién inaugurado en tu ciudad es peccata minuta.

Esta animadversión entre bloggers comunes y periodistas afiliados a grandes medios tiene más bien visos de elitismo encubierto. ¡Todavía hay clases! Pero es posible que el lector- también común-, y las agencias lo saben,  recurran a opiniones firmadas por desconocidos para evitar la sospecha- fundada- de que lo que allí se ensalza esté previamente pactado e inflado y no sea más que una crítica  llena de hipérboles, lugares comunes y topicazos. Tanto es así, que es un secreto  a voces que muchos de los fórums en los que el gourmet entran para satisfacer su curiosidad sobre determinado local no son más que opiniones escritas ex professo como  parte de una campaña de marketing.

Como en todas partes cuecen habas, éste tampoco es un mundillo transparente, lleno de almas cándidas y honradas que trabajan  en pro de una alimentación mejor,  denuncian los abusos de los pudientes o el hambre en el mundo. Eso lo hacen las misiones. Es normal, pues,  que de vez en cuando alguien se descuelgue con una pataleta porque se siente insultado en su inteligencia  cuando se le pide que aplauda al  padrino de turno. Si recuerdan, en cambio,  algunos fragmentos de Cunqueiro, Camba o Montalbán reconocerán conmigo que, además de escribir  realmente bien -un don escaso entre  la profesión actual-,  verdadera literatura, no hay demasiadas zalamerías ni fuegos de artificio y sí, en cambio, conocimiento de la realidad de la cual la gastronomía no es más que su sabroso reflejo.

imagen Julio Camba

Por lo demás, el mundo blogger es un fenómeno que deberían analizar los sociólogos más que los periodistas gastronómicos. En una sociedad que ni lee ni cocina es francamente llamativo que proliferen los buscadores ávidos de recetas, los lectores compulsivos de críticas gastronómicas o  las novedades editoriales. Cuando  leo los comentarios que los lectores dejan al pie de cada receta me pregunto si no será esto el último vestigio de las antiguas conversaciones al amor de la lumbre.

Imagen José Carlos Capel

En la red de redes, cuando uno ya ha sido capaz de separar la paja del grano, la alimentación se convierte en el cruce de caminos donde convergen todas las disciplinas que le son afines,  un inmenso campo por donde deambulan los amantes de la literatura gastronómica- Gastromimix, Sebastián Damunt-, los que escriben pequeños y deliciosos relatos  en una servilleta- Lena Yaun en  Mil Orillas-, los que rescatan costumbres alimentarias ya casi olvidadas- Tomás Rudilla-, los que me desvelan recetas de un terruño que pugna por sobrevivir- Rafa Prades- , los que cocinan en la arena del diario sobrevivir familiar sin apenas recursos- Cocinar con poco, Las Buenas Migas- el amante de la cocina y del audiovisual a partes iguales- Txaber Allué- , los especialistas en culturas gastronómicas exóticas- Comer japonés- - los que encuentran  y comparten productos de factura impecable- Dones Gourmet- , los antropólogos que saben que “La cocina hizo al hombre” – Gastropitecus Glotón -, los que sabe de la antigüedad y sus fogones-  De re Coquinaria-  los que cocinan y se ríen  a la par- De cuina.net- y un sin fin de gente bloggera  que me recuerdan que la cocina es mucho más que una factura en un restaurante estrellado. Con todos ellos, estoy dispuesta a “croquetar” en cualquier momento.

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24 Responses to “EL POPULACHO TAMBIÉN OPINA: BLOGGERS GASTRONÓMICOS”

  1. eSedidió says:

    A lo mejor resulta que no todos los que entendemos de algo -en este caso de alimentación- estamos interesados en publicar en una revista de las de papel de alto gramaje, fotos de qualité y anuncios, muchos anuncios….. Para publicar de lo mío ya están las revistas técnicas y algún que otro libro. Y para hablar con libertad, sin toniquete académico y sin la menor concesión a la galería tengo mi blog. De ello pueden dar fe algunos de los blogueros que se mencionan en el post, y de los que tengo la fortuna de ser amigo.
    Por otra parte, ¿en qué facultad de CCII se forma a la gente en enología, en tecnología alimentaria, en botánica agrícola, o simplemente en cocina? Yo es que en la perfusión del conocimiento o en la iluminación vía título académico es que no creo mucho, la verdad……

    Ps. Disculpad que no comente a través de Facebook, pero es que a mí las supuestas redes sociales me parecen muy adecuadas para pillar pececillos, pero nada más. Raro que es uno……

  2. eSedidió says:

    Por cierto, y hablando de vino, que lo olvidaba: ¿conocimientos en cualquier área? ¿conocimientos académicos? Por favor, seamos serios. No hay más que echarle un vistazo al curriculum académico de cualquiera de los grandes gurús de la crítica enológica para darse cuenta de que el rey está definitivamente desnudo. A no ser que cuenten los cursos on line.

  3. Xesco says:

    Ni que decir tiene que los blogueros parecen resultar molestos para algunos pero las empresas han descubierto un filón: publicidad a bajo coste y directa al público específico, mejor imposible.
    En cierto modo me sorprendió que en esa editorial no se dieran nombres concretos, ese hecho dejó ese editorial con poco valor para mí. Y si, hay un sector de blogueros muy afín al gorroneo y garrapiño pero siempre lo hubo también de periodistas y nadie se alarma.
    Es cierto, no puedes señalar al divo de turno sin ser malnombrado de inmediato, entonces resulta que no tienes criterio. Mi criterio lo conocen los míos, los que me rodean y los que saben de mí, es un criterio ganado a pulso. No me gusta hacer alardes ni sobresalir. Distingo y como en un quiosco, compro lo que me gusta.
    Es un placer leerte.
    Me ha sorprendido y encantado encontrar por aquí a Don eSedidió. Por cierto, espero su ilustre parecer del reciente Forum.

  4. Interesante reflexión. Me gusta que haya crítica a la blogosfera gastronómica. Ayuda a que seamos mejores. Pero creo que la prensa tradicional no está en posición de realizarla. Una parte importante de la misma ha actuado y sigue actuando de una manera que jamás aceptarían en otros colectivos. Tengo mucho más respeto por la crítica que hacen los lectores que, en la blogosfera, sí tienen su espacio.
    Gracias por la mención. Abzs

  5. Rafa Prades says:

    Inés, muchas gracias por tu análisis y la mención. Encantado de “croquetear” contigo. Un abrazo

  6. Lena Yau says:

    Inmensamente agradecida por tus generosas palabras, Inés!

  7. Yo prefería creer en ese conocimiento académico del que hablas, pero mis decepciones van en aumento día a día. Y, en este caso, ustedes me perdonarán, pero valgo más por lo que callo que por lo que hablo. Simplemente, este post quería ser un artículo en legítima defensa. Estoy cansada de que me ninguneen, de que me miren por encima del hombro gentes que escriben artículos soporíferos y cansinos, por mucha experiencia que tengan y mucha formación. Más ética y menos estética, más humor y menos pose, que este no es el Banquete de Platón

  8. atable says:

    Es una reflexión que sólo ha dado su pistoletazo de salida y entre todos deberíamos poner sobre el tapete algunos asuntos que, incluso a mí misma, cuando trabajo como periodista, me empiezan a molestar. Hay demasiado corporativismo entre la vieja guardia del periodismo gastronómico y no sé si estoy dispuesta a pasar por alto todos mis principios para seguir mendigando una colaboración, a obedecer siempre la voz de mi amo. En el blog encuentro un espacio de libertad que agradezco infinitamente y esto me anima a seguir aprendiendo y riéndome de Dios y su padre. Esto es un festín, señores, reconozcamos que somos unos privilegiados, como mínimo.

  9. atable says:

    Efectivamente. Si supieras lo que un medio o una agencia ha llegado a gastar en comilonas y viajes de periodistas en estos últimos años! y ahora…..s’acabat el bròquil! En cuanto al tema publicitario a bajo coste en los blogs, es mucho mejor que escribir gratis para medios de reconocido prestigio o cobrar una miseria cada seis meses.

  10. starbase says:

    ¡¿Pero como!?! ¿Mi blog no es sesudo y seriote? Y yo que cada vez me gustaba más y más…¡Esto no me lo dices a la cara un sábado al mediodia!

    En todo caso, yo voy a soltar el lugar común de que igual que no hay cocina moderna vs clásica sino cocina buena y mala… no creo en blogs vs prensa: creo en escritos interesantes vs tostón sea cual sea el soporte. Y así, las mentes simples vamos haciendo camino :)

  11. atable says:

    Hombre si te lo digo! Y como el pollo no tenga una cocción a baja temperatura y un par de texturas distintas os pongo a parir a todos:)

  12. Me fio más de un ama de casa metida a bloguera que de un crítico de la cofradía de la mesa redonda y académico de la regurgitoria. La una escribe y se trabaja el blog por amor al arte. Si gusta será por ella misma y no por donde escribe. El otro sí suele ser invitado por los hunos y los hotros a modo de unte y coba para que les saque en el couché con buena letra. En todos los oficios hay gorrones y elegantes, sabios y pelmas. Un crítico bueno, un marmitón fetén no teme a los blogueros sino al contrario.

    Por suerte sé que de mi no habla el citado plumífero a la salsa porque me leen cuatro (o menos) y a él tropecientos que esperan salir de su ignorancia pucheril gracias a su sacra sabiduría gourmetófila. Pero siento, percibo, leo mucha más libertad y sapiencia en los blogueros del guiso que en bastante críticos de lustre y rancio abolengo culinalgario. El lector es libre y soberano.

    Gracias por tu entrada Inés. Eso de “conversaciones al amor de la lumbre” me ha llegado a mi corazoncito populachero y glotón.

  13. Buenos días,
    Interesante reflexión. La visión, lo es desde el campo periodístico, el tema que abarca principalmente, es el de los bloggers y pocos he visto por aquí.
    El mundo de los blogs, a los pocos días de entrar en ellos, me recordó aquel chiste: “Me invitaron a una fiesta de intercambio de parejas y fui el único que se presentó con su mujer” pues si, esa fue la sensación. Entrar en ese mundo, es a lo sumo, delirante.
    Porque los especialistas, los periodistas, los divos, los grandes y no tan grandes, tendrán su parte de responsabilidad en este circo, pero “tela” con los marujos y marujas blogueros.
    Es de los más cosméticos colectivos…”yo te doy cremita, tu me das cremita” existe un lenguaje, símil al de los móviles, único y exclusivo del mundo blogger culinario: “ñam, ñam que bueno, me lo llevo” “mi niña que ricura Muack” o el famoso y haciendo alusión al “yo la tengo más grande” que dice: ” Te ha quedado genial, bonita foto, yo también lo hice puedes verlo”… que cansino.
    El mundo y especialmente el culinario, está lleno de carencias, de creatividad, de valores y ese es el problema.
    Y no hablemos del mundo de la fotografía culinaria… click, click
    El sueño de la mayoría de blogers culinarios, es, que cualquier día alguien, les contacte para poner publicidad en su espacio o aparecer en un programa de tv con un cocinero famoso y de ahí, el salto a la fama y realmente eso existe pero a centimillos el clik y por supuesto gratis con el cocinero de turno. Así y todo, los hay que triunfan. Esta sociedad, da para eso y para más.
    A nosotros, que tenemos muy claro el temita, nos han llegado a contactar fabricantes de morcillas para publicitar en nuestro blog, que fuerte, un blog especifico de cocina marroquí y la pregunta, hubiese sido ¿morcillas halal? igual si, el mundo depara sorpresas más grandes que esa ¿imaginais un blog de cocina árabe/bereber con un sponsor de morcillas?
    Por fin y perdón por la disertación, solo deciros que es tan sugestivo el tema, que a uno, que siempre le ha gustado flirtear con la literatura, con la modestia que eso supone y conocedor de sus limitaciones, ha escrito su cuarto libro, se titula El Blog -original, no lo negareis- y es una comedieta, sátiro sarcástica de este mundo de los bloggers gastronomicos y sus consecuencias.
    Naturalmente, el libro después de presentarlo a un premio, de donde ha sido descalificado -quien tenga huevos que lo publique, es políticamente incorrecto- acabará en el mundo de la auto edición, menudo mundo ese también, como para escribir otro libro, lo tengo en mente.
    Un placer haber leído artículos como este y sus comentarios, pensaba que cosas así ya no se escribían. ¡Dios existe!
    Un saludo desde las arenas del desierto, donde la vida es tan simple, que da incluso como para hacer un blog de cocina y entrar desde los mejores amaneceres en ese fantástico mundo tan cosmético.
    Ha sido un placer leerte.

  14. atable says:

    Y para mí uno más grande descubrir un buen blog con una de mis cocinas favoritas.

    Un saludo.

  15. Luis says:

    Lo primero y más importante: alguien que va invitado a un restaurantes no puede ser objetivo, ya tenga su propio blog o escriba en El País. Y todos y todas vais invitados, no mintáis.
    Dicho esto, me gustaría puntualizar varias cosas.

    -En las facultades de CCII lo que hay es mucha risa, lo sé porque estuve cinco años en una y me preparé muy a fondo para los campeonatos de mus de mi barrio.

    -Yo he visto notas de prensa publicadas tal cual en El Mundo y en ABC. Bueno, es que la de El Mundo la escribí yo.

    -Las nuevas tecnologías ya han acabado no solo con el periodismo tradicional, sino con cientos y cientos de modelos de negocio, algunos de ellos tan gigasntescos como Hollywood o la industria discográfica. O cambias con ellas, como hace la industria de los videojuegos, o desapareces.

    Conclusión: quien escriba bien tendrá lectores, como toda la puta vida ha sido y será. Quien escriba con honestidad se ganará un respeto, como toda la puta vida ha sido y será. Quien sea listo encontrará la manera de ganarse la vida escribiendo, como toda la puta vida ha sido y será.

    Golf@s, que sois tod@s unos golf@s, poniéndoos día sí y día también hasta el culo y viajando de la ceca a la meca sin pagar un euro.

  16. atable says:

    Bueno, ya empezamos a sincerarnos….

  17. atable says:

    Bueno, parece que ya empezamos a sincerarnos….

  18. eSedidió says:

    Amigo Luis: Precisamente acabo de perder hace unos días mi gastrovirginidad acudiendo invitado por primera vez a un gastrosarao de esos. Mea culpa, soy un golfo, aunque los resultados -dos copas de vino y una gominola- no fueran los esperados. Bueno, al fin y al cabo eso suele ocurrir tambíen con el sexo. Gajes del oficio.

    Oye, y enhorabuena al autor/autora del post, que se me había olvidado (cosas de la edad)

  19. atable says:

    Gracias. Estad usted perdonado. Yo también peino canas y almaceno demasiadas decepciones.

  20. Muy interesante la entrada…

  21. P R dC says:

    Muy agradecido por su referencia. No conocía su blog, y su reflexiones me parecen tan realistas como acertadas. Un mundo curioso, este de los blogs gastronómicos, donde la objetividad es tan innecesaria como la mostaza cuando se está delante de un buen chuleton de buey…
    un saludo

  22. BuenasMigas. says:

    Afortunadamente, una vez separado el grano de la paja todavía se encuentran personas/web/blogueros cuyo amor por la gastronomía está al margen del cuadro iluminado y delirante que es el mundillo gastronómico. Aquí una servidora, cada día más felicísima de ir por libre…

    Interesantes los comentarios e interesante tu reflexión. Siempre es un placer leerte, un abrazo grande y ¡ mil gracias por la mención! :o )

  23. Enhorabuena por el post. Me parece muy necesario, no solo por lo que pone en evidencia respecto a algunos sectores del periodismo por lo que apunta también de autocrítica del sector blog.

    Periodismo gastronómico hay, por supuesto, muy bueno y absolutamente respetable y otro que, a poco que se conozca desde cerca, peca exactamente de lo mismo que tantas veces se nos achaca a los autores de blogs: comidas patrocinadas, reportajes promocionales encubiertos, medios que publican noticias sobre sus clientes sin decirlo o sin diferenciarlo de otras…

    Tengo que decir que, del mismo modo que en España ha habido y hay grandísimos ejemplos de periodismo gastronómico profesional (no siempre titulado, por otro lado), por desgracia algunos de los más bochornosos comportamientos profesionales los he visto por parte de algunos de esos que nos achacan a los demás todos los males. Y en esos casos no se les puede aplicar el atenuante de recién llegados o el de la ingenuidad.

    Lo triste es que, donde una crítica constructiva podría ayudarnos a mejorar a todos, muchas veces nos encontramos ante el ataque furibundo que no deja lugar al diálogo. Un diálogo en el que todos tendríamos mucho que ganar.

  24. Me ha encantado el post, pasate por http://www.argentacomunicacion.es. Un saludo

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